
Un médico venezolano, cuyo nombre reservamos para protegerlo de nuevas represalias, salió del Hospital Ortopédico Infantil de Caracas después de una larga jornada de trabajo. Iba camino a su casa, como cualquier ciudadano decente que cumple con su deber, cuando fue interceptado por cuatro funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana en motocicletas. Lo obligaron a detenerse, a bajar del vehículo, y bajo amenaza de armas le dijeron que,...


